LA SEÑORITA NUEVA

Sucedió que la maestra de 1°Superior, Segundo o Tercer grado (no recuerdo con precisión) nos dijo que ya no sería más nuestra maestra, se jubilaba me imagino, algo que nosotros no sabíamos que existía. Apocalipsis, el aula se transformó en un espacio de llantos, veintena de niños que no comprendían porqué mañana no verían a la Señorita. Digo niños porque todos éramos varones, las niñas iban a la escuela en el turno tarde. Pero sucedió, y al día siguiente llegó una Señorita nueva, joven (por lo tanto bonita, o así nos pareció), nos enamoró. Pronto quisimos ir a su casa, y una madre dispuesta hizo posible la aventura. Imagino que vivía cerca de la escuela Ávalos, ni podría decir si llegamos a su casa caminando. Algún rastro de imágenes me hace ver una sala con sillones, una ventana donde entraba mucha luz, y quizás una mesa con sillas. Puede ser que los recuerdos me jueguen una mala pasada, y ése sea el “living” de mi casa. Recuerdo también que ella le  contaba a la madre que nos acompañaba, y por derrame a nosotros, de que ella venía de una escuela en el campo donde iba a trabajar en una motoneta. Eso sí me quedó bien grabado, imaginarla por un camino de tierra sobre su motoneta. Eran los ’60, la imagino sobre una Siambretta, o algo parecido. La Señorita nueva pasó a formar parte de nuestras vidas, por ese año.
Feliz día Señorita nueva (no recuerdo su nombre), feliz día Señorita jubilada (tampoco recuerdo su nombre). Y por favor perdónenos, éramos jóvenes, nuestro corazón era muy volátil.  

Comentarios

Entradas populares